LOS
DOUGLAS INVADER DE DOBLE COMANDO DEL GRUPO 8
Por
Jolly Rogers
Introducción
Tal cual lo indica el título el titulo de este artículo, nos referiremos a esos puntuales Invader del ya mítico Grupo 8 (mi favorito por cierto) dotados de doble puesto de pilotaje y que cumplieron labores tanto de entrenadores como de remolcadores de blancos designados TB-26B, más aquel que arribó originalmente como bombardero regular modelo 'C' y que luego sería transformado aquí en Chile a un estándar similar (más no igual) al de un TB-26B y aún a ese par que en la etapa final de servicio de los Invader en la FACh fueron modificados a dicho status. Este artículo forma parte de mi celebración personal del mes de la patria y un "téngase presente" como sentido homenaje a TODOS los que tripularon (en aire y tierra) a estos briosos bimotores estadounidenses, ya que su servicio fue -por mucho tiempo- parte fundamental de la columna vertebral defensiva de Chile. Además el próximo 15 de noviembre se cumplen nada menos que 60 años de la llegada de la primera partida de 8 Douglas B-26C a la naciente base de Cerro Moreno en 1954, motivo adicional para celebrar -visualmente- el legado histórico de estos bellos aviones en la FACh.
UNAS
PINCELADAS DE HISTORIA
El
Douglas A-26 debe estar entre los aviones que primero más exasperación y luego
más satisfacción le ha dado al alto mando aéreo estadounidense. Cuando en julio de 1942 el
piloto de pruebas de la Douglas bajó del prototipo del Invader, hubo un vibrante momento de entusiasmo cuando le pidieron su evaluación del estilizado bimotor y lo declaró “listo para el
combate” , pero nadie
pudo imaginar que su diseñador –el gran Ed Heinemann- iba a tomarse 2 años más
en refinar su creación, al punto que la USAAF lo amenazó con denunciarlo por sabotaje al Congreso si
no comenzaba YA la producción de este el esperado reemplazo para los B-25 Mitchell, B-26 Marauder y A-20 Havoc.
Así -finalmente- la participación del Invader en la 2GM fue tan breve que nadie pudo imaginar (a excepción del mismo Heinemann) que el potente y veloz A-26 se convertiría en el bombardero bimotor norteamericano más ampliamente distribuido por el mundo, no solo saldando con creces su deuda de servicio con la USAF en Corea, sino sirviendo en fuerzas aéreas de Europa, Latinoamérica y África en multitud de conflictos regionales como ningún otro aparato de su categoría. Si a esto sumamos la innegable belleza de líneas y su atractiva presencia es muy entendible el porque de la preferencia de miles de fanáticos de la aviación por el brioso bimotor Douglas.

En el caso de Chile, como resulta obvio, todos los 38 Douglas 'Invader' que tuvo Chile en su inventario
procedieron del conocido P.A.M. (Programa de Ayuda Militar) con USA,
convirtiendo a la Fuerza
Aérea de Chile en el tercer usuario en importancia numérica a
nivel mundial de este tipo de avión tras su nación de origen y Francia (111
aparatos). Previamente, de este acuerdo habían llegado a través de la Misión Aérea
Norteamericana (M.A.N.A.), poco a poco y desde la 2GM, aparatos ligeramente
desfasados o en cantidades limitadas como los Douglas A-24B 'Banshee' (versión
terrestre del Dauntless), Vought O2U 'Kingfisher', Consolidated PBY 'Catalina',
Vultee BT-13 'Valiant', North American T-6 'Texan' y B-25J 'Mitchell',
Beechcraft C-45 'Expeditor', Douglas C-47 'Skytrain' más los poderosos Republic
P-47D 'Thunderbolt'. Sin embargo, ninguno de los aparatos del "American
Style" ya nombrados reunía al mismo tiempo ni la función, autonomía,
velocidad o poder de fuego que los elegantes 'Invader' le darían por primera
vez a la FACh
para cubrir eficientemente toda la peculiar geografía física y política de
Chile.
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Let's Roll! (En marcha!) Los B-26C del Grupo 8 comienzan el carreteo en la losa de Cerro Moreno rumbo a otra misión de patrulla sobre las fronteras del Norte. Si Ud. mira con cuidado verá que el último Invader de la fila es en realidad el TB-26B Nº 849 a la espera de otro vuelo de práctica antiaérea. |
Ese
primer lote de B-26 se completó con 2 aparatos arribados el 3 de diciembre,
siendo todos del modelo “C” (con nariz transparente de plexiglás),
configuración original de la
MAYORÏA de los Invaders recibidos por la FACh. Dicho esto, el
Grupo y lugar de recepción tampoco eran una casualidad: el Grupo de Aviación Nº
8, provenía de la clásica e idílica base de Quintero con sus tres B-25J
supervivientes especialmente para dar vida operativa a Cerro Moreno. En la
práctica, estos aviadores habían llegado al medio del desierto (en esa época la
ciudad de Antofagasta distaba bastante de la base y solo una línea férrea de
carga más un solitario y polvoriento camino eran los únicos nexos con la
civilización). Así, bajo la dirección del comandante del Grupo 8 Don Carlos E.
Guerraty V., fue que Cerro Moreno comenzó un expansivo crecimiento
arquitectónico y de una notoria actividad aérea desde la llegada misma de los
veloces B-26. Luego, el consecuente arribo en febrero de 1955 de la Unidad Móvil de
Entrenamiento (MTU) perteneciente al Comando de Entrenamiento Aéreo de la USAF (Air Training Command)
abordo de un cuatrimotor C-54 USAF, completó en mayo el curso inicial de
instrucción, el que ya estaba en marcha e impartido por los comandantes de
escuadrilla Edilio del Campo y Roberto Araos más el capitán de bandada Antón
Bakx. Todos estos oficiales meses antes habían estado y aprobado sus cursos de
vuelo y combate en Vance AFB en USA.
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Dos de las características del Douglas Invader, arriba su aerodinámica nariz acristalada dotada de la famosa mira Norden de alta precisión (para la era de la 2GM) y abajo su asombroso y apabullante poder de fuego. |

Entre
las 38 unidades recibidas en total por el Grupo 8, incluyendo las tres remesas
siguientes (1957, 1958 y 1960), fueron recepcionados 4 aparatos TB-26B, de
nariz sólida (sin armas ni torretas), siendo esta una variante de doble comando
concebida desde fábrica para entrenamiento y/o remolcador de blancos. El blanco
solía ser una colorida manga que se liberaba desde la bodega ventral y pendía
unos cientos de metros tras el avión, aspecto por el cual estos aparatos fueron
más conocidos localmente como “Mangueros”. Es a este reducido grupo de Invader
al que dedicamos buena parte de las siguientes líneas, ya que sus actividades
si bien eran de suma y amplia utilidad, resultan mucho menos 'glamorosas' que
el resto de la flota de B-26. Ahora bien si ud. busca un detalle óptimo y
preciso del historial general del Invader en la FACh, puede hallarlo en la página de Historia
Aeronáutica de Chile, AQUÍ.
LOS
MANGUEROS DEL GRUPO 8 y LOS INVADER 846 Y 845
El
primero de ellos es el TB-26B Nº 837 que llegó en la 2ª partida en 1957 y que
desde un principio se distinguía claramente de cualquier otro Invader del Grupo
al estar sus superficies superiores completamente pintadas de rojo brillante y
su panza en aluminio (pintura color aluminio más que metal natural) y el
extremo de la nariz con una zona circular en el mismo color azul del timón, al
contrario de sus pares artillados que iban completamente en negro brillante en
envuelta.
En tanto su matrícula iba en numerales de color negro, que también
contrastaba con las matrículas en color rojo de los bombarderos (que
inicialmente los llevaron en blanco) y no portaba la primera insignia de grupo.
Así, este distintivo y conspicuo esquema de alta visibilidad era -obviamente-
hacerlo imposible de no ser divisado tanto por los artilleros antiaéreos desde
tierra o mar y también por otras aeronaves en vuelo.
De
paso comentar que, si bien desde su llegada a Chile en 1954 los Invader
visitaron la capital desde septiembre de 1955 para ser parte del tradicional
desfile del día19 por las Glorias del Ejercito Chileno (en el entonces Parque
Cousiño, hoy O'Higgins), causando desde la primera vez una formidable impresión
en el público presente (máxime si en algunas ocasiones la formación completa
antes o después de su pasada por la elipse enfilaba a baja altura por encima de
la Alameda)
nunca un 'Manguero' fue parte de dichas delegaciones. Ahora, si pudiera pedir
un deseo sería viajar atrás en el tiempo y ser testigo de ese majestuoso pase
de los B-26... en fin!
Como
primeros hitos relevantes tenemos hechos de dulce y agraz. Primero, en 1956 tuvo
lugar el primer raid de largo aliento y fueron 7 Invader que volaron desde
Cerro Moreno hasta Chabunco en Punta Arenas con una sola escala en Los
Cerrillos (Q.E.P.D.), de regreso volvieron en vuelo directo usando tanques
auxiliares internos Ferry de 675 galones, probando la valía operativa de los
nuevos aviones; luego en 1957 fue cuando el joven subteniente John Wall se
convierte en el primer tripulante de B-26 recipiente de la "Medalla al
Valor" de la FACh,
cuando murió a consecuencia de tratar de rescatar a su mecánico de vuelo desde
su Invader en llamas (Nº 826, cabina plana) tras aterrizar de emergencia, un
botón de muestra de la calidad de compromiso de la gente del Grupo 8. Después,
en el mes de Agosto de 1958 se desató la crisis en el extremo austral: el
destructor ARA 'San Juan' destruye a cañonazos una baliza faro instalada por la Armada Chilena en
el Islote 'Snipe' y para mayor INRI desembarcó una unidad de infantería en la
pequeña ínsula.
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El A.R.A. San Juan, cuyos certeros disparos detonaron no solo sobre la baliza del pequeño islote, sino que conmocionaron a la opinión pública nacional de entonces. Aunque afortunadamente no pasó de un roce fronterizo, quedó como uno de los episodios más tensos entre Chile y Argentina. |
La
única unidad aérea en condiciones de responder al serio desafío a la soberanía
nacional era el Grupo 8 y sus B-26, los cuales fueron despachados de inmediato
en varias y múltiples bandadas hasta
Punta Arenas. Hay que tener presente que por esas fechas ya estaban disponibles
los jets 'Shooting Star' del Grupo 7, pero la carencia de bases donde
efectivamente repostar hasta Punta Arenas, imposibilitó su despliegue a la zona
en conflicto. De tal modo, la permanente y agresiva presencia en vuelo de los
Invader en la zona comprometida ejerció sin duda una gran disuasión que
indudablemente pesó en el favorable desenlace del álgido episodio. Mientras en
Cerro Moreno la actividad no era menor, en lo que atañe al tema central de este
artículo, el 'Manguero' 837 cumplía una intensa labor de entrenamiento
artillero tanto para la FACh
como para la Marina
(algo muy valioso y necesario para fuerzas armadas pequeñas como las de Chile
entre los '50 y los '70, sin presupuesto para 'drones' desechables para
prácticas de tiro), de tal modo que si la situación empeoraba en el Sur, la
puntería sería cuando menos óptima.
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He aquí la estampa del desaparecido TB-26B Nº 838. Nótese la inusual posición de la antena de navegación sobre el morro, frente a la cabina en vez de la usual sobre la misma o sobre el lomo del Invader. |
Las
partidas posteriores trajeron al Grupo 8 otros tres 'Mangueros', los Nº 838,
848 y 849, los cuales tuvieron distintas suertes y destinos en el tiempo. El
838, por ejemplo, a pesar de estar dotado del equipo para remolcar blancos
(poseía 2 huinches), se lo empleó principalmente para entrenamiento de nuevos
pilotos y vuelos de mantención de eficiencia, retuvo en consecuencia la librea
en negro satinado del resto de la flota de B-26C. Fue en una de estas
misiones de instrucción, el 10 de mayo de 1962, en que se perdió sin mediar
aviso ni llamada de emergencia con 3 tripulantes abordo (Tte. M. Sepúlveda y
los Sub.Ttes G. Figueroa y P. Figueroa) y a pesar de una exhaustiva y prolongada
búsqueda nunca se encontró ni un solo rastro del bimotor ni los 3 oficiales. Es
un misterio sin resolver hasta el día de hoy e incluso hay quienes achacan este y otros 7 accidentes más a un supuesto "Triángulo de Cerro Moreno", pero hipótesis aparte, esa citada tripulación sigue -por supuesto- aún de patrulla.
Los
'Mangueros' 848 y 849 en tanto tuvieron la distinción de ser los últimos
Invader incorporados a la
FACh. El caso particular del TB-26B Nº 848 es que
originalmente llegó como entrenador dual y con una librea aluminio natural con
antideslumbrante negro sobre el morro y las nacelas completamente pintadas de
negro satinado. Aparte de la matricula en numerales negros, lo único que se
agregó fue el tradicional timón en azul insignia y la correspondiente estrella
blanca.
Tras un aterrizaje forzoso (de panza) en Cerro Moreno en 1960, el 848
fue rápidamente reparado y recibió la típica librea negra satín y los numerales
rojos del resto de la flota, recién en 1966 fue convertido a Full-Standard de
'Manguero', se le instaló el equipo de remolque de blancos (ya no estaba en
servicio el 837) y recibió el esquema de color con que la mayoría lo asocia o
recuerda que es aluminio con rojo anaranjado brillante y numerales negros.
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Esta conocida imagen del 848 en las instalaciones
del ALAMANT en El Bosque a fines de los '60 nos da cuenta de su aspecto
final en servicio. |
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Tras cumplir su vida útil el TB-26B Nº 848 fue donado por la FACh a la pequeña y cercana comunidad costera de Mejillones. Fue llevado hasta la plaza de la pequeña y pintoresca caleta a remolque sobre su propio tren de aterrizaje, luciendo la librea de la mayoría de los Invader supervivientes de los '70. |
Pasando
al Nº 849, de todos los 'Mangueros' este fue el único que sobrevivió hasta la etapa
final de los nobles Invader en Chile, cuando llegó al Grupo 8 ya estaba dotado del
equipamiento completo para operar como remolcador de blancos ya que provenía
directamente de una unidad similar de la USAF (2nd Target Tow Squadron), de hecho su
coloración al llegar correspondía a dicha unidad (aluminio, amarillo insignia y
vivos en rojo brillante) más el timón en azul insignia con la estrella, pero en
breve fue repintado al estándar ya descrito para el 848 a contar de 1966. El
detalle es que este aparato en particular portó dicho esquema varios años antes
que su predecesor numérico, con la salvedad que su matrícula iba en color rojo
oscuro y no en negro.
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El TB-26B Nº 849 (último Invader en llegar a Chile) tal cual como comenzó su vida operacional en la FACh. Por algún motivo se retuvo la banda horizontal en metal natural de su unidad original en la USAF, sobre la cual se pintó su numeral en color rojo escuro.Este perfil apareció publicado por primera vez en la Revista Fuerza Aérea en su 2ª edición de 2013, Nº 260 (todo un honor y satisfacción). |
Aparte
de los 4 TB-26B ya descritos, está el especial caso del B-26C matriculado 846 que se
convertiría (a mi juicio) en el más especial de todos los Invader de dotación
en la FACh. Este
aparato sufrió un accidente en 1962, un aterrizaje de emergencia sobre su panza
y si bien nadie salió herido, los daños recibidos por el bimotor determinaron
que fuera trasladado al ALAMANT en Stgo., donde no solo fue primorosamente
reparado y afinado sino que le fue reemplazada su nariz transparente de
bombardero por una sólida (sin armas) y doble comando de pilotaje, pero
reteniendo sus torretas defensivas y su bodega de bombas (un misterio como las
apuntarían sin ayuda de otro B-26), todo esto sin duda pensando en paliar la
inesperada pérdida del ya citado 838.
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El Invader 846 antes y después de su paso por reparaciones en ALAMANT en El Bosque, Santiago. Abajo se pueden apreciar tanto la vistosa escarapela tricolor, como la caricatura de 'Pete el Negro' que luciría después y el particular gallardete de mando que portaba a estribor. |

Así que cuando el renovado y reluciente Invader
"nuevo" 846 regresó en vuelo a Cerro Moreno, se convirtió de
inmediato en el regalón de la comandancia de la base, por lo que no fue raro
que en breve su proa fuese adornada con una vistosa escarapela tricolor y un
gallardete de mando amén de la insignia del Grupo 8. Además el ahora conspicuo y
singular 846 encabezaba la mayoría de los desfiles aéreos donde el Grupo 8 era
convocado. Posteriormente la escarapela de la nariz fue reemplazada por un
'arte de nariz' con la cara del personaje animado de Disney "Black
Pete" (Pete el negro) un hecho excepcional, pero la directriz provino del
entonces Comandante del Grupo 8 Eduardo Sepúlveda M. quien se identificaba con
el divertido villano, ya que el mismo usaba el nombre de combate 'Caco',
popularizando -de paso- esta práctica en la FACh. Así que fue cosa
de tiempo para que el resto de la dotación de aire y tierra del Grupo 8
comenzara a llamar al 846 con el mismo apodo de combate del jefe, máxime si el
avión en cuestión lucía la llamativa caricatura en la proa.
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Este -en rigor- es el B-26C Nº824 sn 44-35753 con el improvisado esquema de mimetismo adoptado por el personal del Grupo 8 durante la doble crisis de fines de 1965. Decidí omitir el perfil similar del 846 para preservar el interés por una futura 2ª publicación a este respecto. |
Así
-en rigor- terminaron los días de vuelo del 846, pero no sus aventuras, en
marzo de 1995 una comisión estadounidense llegó en vuelo hasta Los Cerrillos en
un C-5 Galaxy de la ANG
para concretar un intercambio con el MNAE (en sus nuevas y flamantes
instalaciones) encarnado en un F-4C
Phantom (un real "warbird" con un derribo de 1 MIG-21 en Vietnam) por
el ya legendario 846, que en ese particular momento languidecía en un patio
lateral esperando su ciclo de restauración y como el MNAE tenía dos B-26 en ese
momento, lo más probable es que el estaba en mejor pie fue el elegido para
quedarse. Cuitas aparte por la partida del muy especial "Caco", este
encontró un muy buen hogar en el "Jackson
Barracks Museum" en Louisiana, donde fue amorosa y concienzudamente
restaurado por voluntarios (veteranos del 122 escuadrón de la ANG-Louisiana que
habían servido en Invader) y que lo retrotrajeron al estándar B-26C, por lo que el 846 volvió
-después de todo- a su configuración original. Todo un caso este avión.
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El ex-846 tal cual como luce en el 'Jackson Barracs Museum' en Louisiana, USA. | | | |
Retomando
muy brevemente el historial general de los Invader en la FACh, en 1963 llegaron
alarmantes reportes de campo desde de Vietnam, que indicaban claramente que
varios B-26 de la USAF
sufrieron desprendimiento de gran parte de sus alas durante misiones de combate
no atribuibles a fuego enemigo. Luego el análisis tanto de los restos como de
aparatos dañados indicaron a las claras fatiga de material, por lo cual Douglas
implementó un programa de mantención llamado “Wing Spar” dedicado a todas las
flotas de Invader de América Latina. Este programa de refuerzo de las 2 vigas
que soportan toda la carga alar del B-26 estaba sujeto a un estricto cronograma
de trabajo y su puesta en acción fue en la base Albrook USAF (Panamá), de modo
que los B-26 del Grupo 8 fueron llevados en grupos hasta Centroamérica desde
diciembre de 1964, liderados por el notable Comandante de Grupo Roberto Araos T.
Dicha misión incluyó -por supuesto- a los 2 'Mangueros' supervivientes (848 y
849) y terminó en septiembre de 1965, cuando el Grupo 8 estaba a cargo del ya
citado Comandante Eduardo Sepúlveda. Si Ud, buen lector quiere más detalle de esta llamativa operación por favor haga clic AQUÍ.
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El Nº 845 en su última etapa de servicio, no solo llevado al Full-Standar 'Gun-Nose' sino que se le adicionó doble comando, convirtiéndolo en el último Invader con dicho status operacional. |
En
marzo de 1966 comenzó el citado proyecto de renovación “Gun Nose”, que si bien
fue dirigido por un ingeniero de la
FACh, este contó con asesores norteamericanos. La mayor parte
del trabajo fue reemplazar cableado, conexiones eléctricas e instrumentales
esenciales de los 17 aviones que aún conformaban el inventario del Grupo 8; en
segundo término estaban los mencionados 8 kits de narices artilladas para
fungir como aviones COIN (se les
retiraron las torretas defensivas) y - he aquí la conexión con este artículo-
la conversión del 845 a
mando dual, el cual también recibió la instalación de las 6 punto 50, dejándolo
en un status muy similar al 'Caco' 846 y también el caso del 848 completado
como 'Manguero' en toda regla. Más información y detalle de este programa de actualización AQUÍ.
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En esta vista desde la torre de control podemos apreciar en primer plano al 845 convertido ya al estándar 'Gun Nose' y en 2º término al Manguero 849 carreteando rumbo a otra misión de entrenamiento. Se denota el desgaste de ambos aparatos, lo cual situa a esta imagen a principios de los '70. |
Este fue el último apoyo formal del P.A.M. a la flota de Invader de la FACh, así desde el verano de
1968 hasta enero de 1973 se dio el natural desgaste y declive de los B-26,
siendo declarados en baja en esa última fecha y solo los 4 aparatos ya
mencionados más arriba completarían el periplo final de los Invader en los
cielos de Chile, cerrando con ello toda una era vital en la historia del Grupo
8 y la FACh. Solo
los C-45, C-47 y T-6 sobrevivirían unos años más para concluir con el
"American Style" de nuestra Fuerza Aérea iniciado a principios de los
años '40.
MODELOS
Y ESCALAS
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Este dibujo del entrañable Carlos Soto, publicado en la revista Fuerza Aérea a principios de los '80, si bien artisticamente captura el espíritu y fuerza del Grupo 8 y sus Invader, contiene 2 errores bien notorios: la nariz artillada es del tipo tardío de 8 armas (en vez de 6) que NINGÚN B-26B portó en Chile y la nacela del motor más asemeja la de un Martin Marauder B-26 que la del Douglas A/B-26. El tema de las 8 ametralladoras aún sigue moviendo a error a varios colegas modelistas. |
Desde luego un
sujeto tan atractivo y con participación en diversos conflictos como el Invader no ha escapado a la atención de los fabricantes de kits a
escala, dicha dinámica se ha visto revitalizada desde mediados de 2014 con la edición
del actualizado molde multimedia en 1/48
A-26B de la novel marca MustHave Models
(código MH148003). Se trata algo se venía anunciando desde marzo de este año y
que ha generado bastante interés, ya que NO ES un reenvasado del conocido kit
Revell-Monogram, de hecho se nota que aunque es un modelo de edición limitada
se ha puesto mucho esmero en la presentación y el empaque. Si Ud., estimado
lector, ya ha tenido contacto con kits de Special Hobby o MPM se podrá hacer
una idea bastante clara del 'bouqué'
de esta maqueta y del reto inherente para armarlo bien.

El kit en sí se compone
de 44 piezas inyectadas en poliestireno y más de 100 en resina, una planchita
de fotograbado y armas de bronce torneado; entre los componentes de resina
están 2 narices sólidas artilladas de 6 y 8 ametralladoras .50, por lo que
asumimos que una futura versión de nariz acristalada es posible. Por supuesto,
todo este lujo y detalle tiene un alto coste asociado: US$99.-, por lo que solo
se lo recomienda para billeteras con esteroides o el uso de la peligrosa "Masterplop dorada” (en el máximo de cuotas posibles). Comparado con el kit
Monogram en misma escala el MustHave
Models sale bien parado, sin embargo si excluimos el profuso detalle interior
en resina, tampoco representa un enorme avance cualitativo.
Este
ha sido el más reciente capítulo de la vida modelísitica del A/B-26, pero
probablemente no sea el último, veamos anteriores episodios de esta historia
escrita en poliestireno. Partamos por el modelo de Invader más antiguo
producido a gran escala: el kit Monogram
PA6-98 de 1957 (recodificado #6818 a fines de los '60), primer modelo de avión
producido en plástico por esta marca en escala… 1/67. Sip, está Ud. leyendo
bien: 1/67; si usted es muy joven o muy nuevo en las lides del Hobby, quizá no
sepa que hubo una época tras la 2GM y los años '60 en que la producción y el
marketing se enfocaban en el producto mismo y en los canales de distribución
más que en la satisfacción del cliente final, hoy parece algo loco pero así
fue. En aquella del albor del Modelismo a escala (fines de los '50) los
fabricantes de kits (Comet, Revell, Aurora, Hawk, Monogram, Frog-Penguin) seguían
esa misma lógica y se concentraban más en hacerle fácil la vida al vendedor, fabricando
todas -o la inmensa mayoría- de las cajas de maquetas de un mismo porte y
calzando el tamaño de los modelos a dichas dimensiones estándar, así el tema
preferente de una escala constante estandarizada (como ya existía en el
Ferromodelismo) aún estaba años en el futuro, de ahí un Invader en esa extraña
"escala de la caja".
Sin
embargo, ese modelo en 1/67 es en sí mismo –sorprendentemente- muy correcto en
formas y proporciones, pero el calce y el detalle son -para los estándares
actuales- bastante pobres y desfasados, remaches enormes (ni en 1/32 son así) y
las insignias y numerales estampados en sobre relieve, amén de llevar el tren
delantero solidario con el fuselaje y sin su respectivo pozo, baste con esto
para que se hagan una idea de las limitaciones de un molde de 1ª generación del
Hobby.
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Dos vistas de posteriores ediciones del Invader Monogram 1/67, la de arriba es 1967 y la de abajo de 1980. |
¿Vale la pena? si Ud. está dispuesto a trabajar cual artesano, claro que si (máxime si los moldes
existentes en 1/72 no llenan 100% las expectativas de formas y calidad). El
gran inconveniente es lo difícil de hallar este kit, pues está descontinuado
desde hace varios años y su precio en sitios de venta on-line va desde US$24 hasta
US$80 dependiendo de cuan antigua sea la caja. Si Ud. desea ver y saber más de
este modelo en particular, le sugiero revisar la revisión y el trabajo de Roger
Jackson en Hyperscale y ModelingMadness, aunque están en inglés le darán una
cabal idea del potencial del venerable kit Monogram de 1957.
El
siguiente en la lista es el molde de Frog
editado solo un año después del Monogram, en 1958 y también en "escala de
la caja": 1/122, este kit representa a un B-26B es aún más raro y también descontinuado, no he
podido conseguir ninguna referencia confiable del mismo -ni siquiera en sitios
dedicados a esa señera marca- por lo que lo nombro solo como dato de la causa.
En términos de
escala, el siguiente modelo es el de la pequeña marca japonesa Kawai en escala 1/100, el cual data de
1985; se sabe que es un kit de buena calidad de inyectado y calce, pero tampoco
hay datos fiables sobre las cualidades de las formas y detalle de superficie,
si es bajo o sobre relieve no se sabe, lo único concreto es que es de venta
limitada (como muchas marcas niponas), vale decir solo se lo comercializa
dentro del propio Japón.
Pasamos a la
popular y ubicua escala 1/72, siendo el primer kit el editado por Airfix en 1971 (Ref #591, luego #05011
desde 1973) un A-26B/C, el cual a pesar de haber sido editado 14 años después
del Monogram en 1/67, no representa una sensible mejora en cuanto a detalle
externo del modelo, ya que trae impresa la ya clásica impronta del
"remachador fantasma" de Airfix, casi todo el kit está cubierto de
cientos de remaches en sobre relieve y además piezas con 'acción' como alerones
y timones de profundidad con jugueteras bisagras. Está claro que estos
elementos son subsanables con trabajo y cuidado, pero hay ciertas piezas como
la nariz artillada sólida, el extremo caudal inferior del fuselaje y el tren de
aterrizaje que están fuera de forma o derechamente subdimensionadas.

Las
mejoras reales son que trae la bodega central de bombas, los pozos de tren de
aterrizaje, los pods de ametralladoras subalares calibre 50 y una cabina con
detalle más razonable. Así que, para dejarlo 10 puntos, este kit realmente
demanda casi tanto trabajo como ya el referido Monogram 1/67.
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Mirando esta foto de un B-26C del 13BG en Corea, vemos que Airfix acierta al incluir un tanque suplementario subalar, dicho dispositivo solía ocuparse como bomba de Napalm. Los Invader de la FACh nunca portaron este elemento. |
Actualmente fuera de
producción, este kit no es difícil de hallar on-line, pues fue reeditado en
1975, 1987 y de 1994 hasta 1998, además paralelamente salió en USA primero por
la marca MPC y sus cajas 'Profile Series' (kit # 2-2003) desde 1971 a 1976 y luego por USAirfix (#50050) desde 1980 hasta la
primera quiebra de Airfix en 1982. Su precio varía de los US$12 hasta US$33,
dependiendo de la edición y lo raro de la misma. Lo he visto terminado
justamente como TB-26B del Grupo 8 FACh y a pesar de todo luce muy convincente.
No fue hasta
2005 en que hubo reales novedades en 1/72 cuando Italeri editó su primer Invader, el kit #1249 del B-26K 'Counter
Invader', un modelo que responde a lo que se espera de un kit actual: detalle
externo en bajo relieve, cabinas, pozos y cargas de guerra bien representadas
(sin ser brillantes), solo 2 ítems negativos: los motores demasiado simples
(los de Airfix son sensiblemente mejores) y las ruedas que son del tipo
temprano y no las modificadas del modelo 'K', con todo fue una grata y
bienvenida adición con muy puntuales defectos de calce. Sin embargo, con la
elección inicial del modelo 'K' Italeri se atrapó a si misma con un detalle fundamental y
es que la sección del timón es mayor (con más cuerda o ancho) y con unos mini
carenados por el lado estribor que fungen como generadores de vórtice para
mejorar la respuesta del gran avión a baja altura, ambos detalles ESTÁN bien
logrados y por lo mismo al ser solidaria la cola con el resto del fuselaje
(cosa muy normal) cayó en craso error, al repetir -inevitablemente- el mismo
timón en las posteriores ediciones de sus Invader iniciales, estos detalles
persisten y NO calzan con dichas versiones, ergo se hace necesaria una cirugía
para reducir y ajustar el ancho y contorno de la cola (un buen plano en escala
exacta se hace indispensable).
Ahora, en los
hechos, el B-26K fue una reconversión privada hecha por la 'On Mark Aviation
Co.’ a 40 aparatos en EUA, los cuales terminaron participando en la Guerra de Vietnam. A Chile
puntualmente vino uno en demostración (RB-26K) para ofrecer ese mismo "kit
de mejoras" para la flota nacional, pero la FACh no se interesó (falta de
fondos). Mejor le fue en su escala en Brasil, a la FAB le conquistó la oferta y
"updateó" sus Invader al estándar 'K'. ¿En qué consistía la mejora?
R= motores más potentes, cowlings reformados (sin toma de aire superior),
hélices Hartzell nuevas, timón aumentado, alas reforzadas y con más puntos
duros para mayor cantidad de ordenanzas, tanques de combustible de punta de
ala, nariz intercambiable y electrónica actualizada. En resumen podemos decir
que el B-26K 'Counter Invader' es:
A.- Un 'Súper
Invader' muy lindo
B.- NO sirve
para nada para hacer un B-26 FACh.
En
2006 Italeri editó la primera variante de su kit, un B-26C (Ref.#1259) con nariz
transparente, los cowlings iniciales y las torretas defensivas como principales
cambios. Esta nueva versión
corresponde a uno de los 2 modelos empleados en la 2GM y Corea, pero de hecho
solo uno de los árboles de piezas difiere del citado kit del B-26K de Vietnam,
lo cual nos da un total de 96 piezas inyectadas en gris claro más 5 excelentes
piezas transparentes, todo suplementado con un generoso pliego con decoraciones
para 4 aeroplanos (2 USAF, 2 Armeé del Air).
Siendo
esta la versión con nariz transparente, es lógicamente de las más apetecidas para representar a un Invader del Grupo 8 de la FACh. Afortunadamente
el compartir tantas piezas con el B-26K incluyendo las ruedas, cola, tipo de
motor y cabina, que si bien no son muy precisas para el ‘K’, si resultan
óptimas para el ‘C’. Así Ud. se encontrará
con 4 árboles de piezas con inyección limpia y fino detalle bajo relieve, las
superficies de control representan convincentemente la textura de tela y en el
fuselaje ambas torretas vienen incluidas. Alternativamente se puede dejar abierta
la bodega de bombas con toda su carga de guerra o instalar “gun-pods” bajo las
alas.
Si
va a hacer un Invader FACh, debe tener muy presente que NINGUNO de aquellos
tuvo ametralladoras integradas al borde de ala, así que debe quitarlas del modelo cuando
arme dichas secciones. Un punto algo dificultoso es como acomodar el necesario
lastre en la sección delantera para que el Invader no se siente sobre su cola
(nada del otro mundo para un maquetista con alguna experiencia). Por supuesto ya
han salido sets de resina y fotograbado para enriquecer este logrado modelo y
aunque lucen atractivos, la verdad es que este A-26C está a tantos años luz del
venerable kit Airfix que el solo armarlo ya es muy placentero y rápido comparado con el Airfix, si bien tiene algun fallo de calce (el parabrisas con el fuselaje por ejemplo) es difícil de
no querer repetirse el plato

También vienen las hélices Hamilton Standard en reemplazo de las
Hartzell del B-26K, lo cual es correcto, PERO eso solo en el concepto porque
Italeri sigue con su habitual desatino a la hora de representar propelas. Esta
vez es la forma simplona y desaliñada de las palas más su eje que está falto de
los típicos pernos del mecanismo de paso (ver fotos del walkaround adjunto).
Con todo, arreglando la citada sección de cola, queda un Invader más que
convincente y atractivo. A propósito, de las 4 versiones que trae el generoso
pliego (2 USAF en Corea, 2 Armée del' Air en Argelia e Indochina), la 2ª
decoración de la USAF,
8º BS 3º BG en julio del '53, es el Invader que se convertiría en el Nº 835 del
Grupo 8, un dato curioso que prueba que varios de los Invader de la flota FACh
estuvieron en la campaña de Corea.
En
2007 entró en escena el socio europeo de Italeri: Revell Alemania, quien
editó el exacto mismo kit (Ref: #04310) pero con la versión B de nariz sólida
con 8 ametralladoras y 2 versiones en Corea, el color del plástico inyectado varió
del suave gris de Italeri al "metálico", estilo años 60, puesto por
Revell, un lindo toque retro. ¿El resto? las mismas virtudes y mismos vicios ya
revisados.

En 2008 Italeri retomó la edición de su familia de Invader con un
primer A/B-26B con nariz sólida artillada con 6 ametralladoras (Ref: #1274), el
cual es el indicado para convertirlo en un TB-26B FACh, aparte de la ya
referida pifia del timón, en este caso basta con omitir las 2 torretas
defensivas y enmasillar con epoxi los 6 agujeros para las armas. Luego hay que
agregar los tubos ventrales traseros dispensadores de cable y las protecciones
de los timones de profundidad, amén de poner la antena tipo herradura donde
corresponda según el aparato que se escoja. Adicionalmente con este mismo kit
se puede hacer un Invader ‘Gun Nose’ del último período del B-26 en Chile y
claro la consecuente variación de mimetismo implicada en esta elección.
Finalmente,
ahora en 2014, Italeri ha cerrado el círculo de su familia de Invader, al editar
un último B-26B con nariz artillada de 8 ametralladoras y nuevas calcas (Ref. #1358),
similar al editado por Revell con leves variaciones de despiece, también se
puede hacer ‘Manguero’ (pero no un ‘Gun Nose’). Aún teniendo en cuenta que no son
un dechado de perfección, los kits Italeri son más que aceptables y su precio
accesible... ojo! lo que compres solo depende de la versión que quieras hacer,
con pequeños o mayores ajustes se pueden obtener todas las configuraciones
posibles de la FACh. En
la práctica todas estas cajas sirven menos la del modelo 'K' y solo la actual
1358 está en producción, el resto a buscarlo por la web!
El
último esfuerzo en 1/72 está a cargo de la marca de modelos Die-Cast Master Hobby, los cuales vienen
completamente terminados, con buen detalle y de alto coste económico (unos US$ 55 a US$80, dependiendo donde
los compre). Son modelos en metal y plástico bien exactos y muy bien
terminados, pero ninguno comprende la versión TB-26B.
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El B-26C de F-Toys en 1/144 terminado como FACh Grupo 8 por mi buen amigo 'Soyuz'. |
En
1/144 la única alternativa es el descontinuado modelo Die-Cast en plástico de
la marca F-Toys, fueron
manufacturados por Takara y Bandai desde fines de los ’90 hasta principios de
los 2010 en las versiones A-26C
y A-26B. Se trata de modelos muy buenos y con razonable detalle para la escala
en que están, son muy recomendables, pero solo se los puede hallar en sitios de
venta on-line y su precio (nada barato) parte desde los US$30 a US$35.-
Estimado
lector Ud. se estará preguntando por el molde en 1/48 de Monogram, muchas veces
referido como el mejor Invader editado hasta la fecha en formato “normal”, bien
lo he dejado para el final, pues sigue siendo la opción favorita para concretar
–con lujo de detalle- un Invader del Grupo 8, ya sea un bombardero o un
‘manguero’. Lo primero, decir que la primera edición de este premiado kit –un
B-26C
Ref.#5508- data de 1993, año en que fue declarado “modelo del año” por Squadron
Models y varios clubes IPMS de USA y Europa.

Compuesto por 95 partes sólidas
distribuidas en 4 árboles de piezas y 9 transparencias en un solo árbol, este
kit sigue la línea tradicional de Monogram en modelos previos de bombarderos
USAAF (B-17G, B-25J, B-26B/C Marauder) con un detalle interior realmente
notable (mucho del cual se pierde de vista al ensamblar ambas partes del
fuselaje) y un calce muy bueno. Trae 2 versiones de la Guerra de Corea: La 1ª
opción es “Dream
Girl”del 34BS en Pusan, Corea, 1952 (aparato actualmente preservado en el museo
de la USAF en Dayton,
Ohio). El 2º avión es “Toni C”, algo contradictorio, pues es del mismo
exacto escuadrón, base y época de servicio, lo cual le resta algo de opción al
hobbysta, pero como para este kit hay literalmente cerros de productos ‘aftermarket’ (calcas incluidas en este
baile interminable) no es gran problema, sobre todo si lo vamos a hacer Grupo 8
FACh.
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Para muestra un botón: en estas 2 fotos se muestra la aplicación del set de súper detalle en fotograbado de Eduard para los kits Revell-Monogram en 1/48, solo uno de las decenas de sets de mejoras disponibles para estos populares moldes. |
Sin
embargo –como toda maqueta- tiene algunos defectos: el ángulo del parabrisas es muy alto (debería ser aun más bajo),
la cabina viene de una sola pieza e impide apreciar en plenitud el vasto
detalle de la cabina (esto se repite en todas las reediciones posteriores), de
modo que hay que cortar con MUCHO cuidado para dejarla abierta (un real
desafío). Adicionalmente la cola está un poco fuera de forma y proporción, pero
es menos grave que el caso del kit Italeri en 1/72, de hecho solo un ojo muy
entrenado podrá descubrir a la primera dicha distorsión. Reeditado por última
vez en 2003, el modelo ‘C’ es fácil de hallar en reuniones de ventas y canje
como la “Pulga-Hobby” o sitios web de venta on-line por solo US$ 25 a US$35.-
El molde reapareció -con nueva caja- a fines del
mismo ‘93 bajo la etiqueta de Promodeler
(Ref . #5920), siendo la única edición
que comprende TODAS las variantes del molde, vale decir las 2 narices
artilladas de 6 y 8 ametralladoras más la acristalada y los 2 tipos de cabina:
la plana y la semi-globo (“Clamshell”), lo cual lo convierte en el kit más
deseable de todos para obtener cualquiera de las posibles configuraciones
del Invader en la FACh,
así que Ud. Querido lector, puede echarle el guante a esta caja tendrá el B-26
que más le apetezca.
Las 2 reediciones posteriores del molde han venido de la
mano de Revell-Alemania y Revell-América (hoy en día unificadas bajo el gigante
Hobbico), la edición germana salió en 1996 (Ref.#04504) y solo consideraba las 2
versiones de nariz sólida, eso si con ambos tipos de canopia (posteriormente
Revell-AG utilizó ese mismo código para reeditar el notable F-105G en 1/48). Las
decoraciones eran una de la 2GM en Europa y la alternativa de Corea.
La última edición americana (Ref.#85-5524) en tanto, salió
en 2009 y también era de nariz artillada, pero solo contemplaba la versión de 6
ametralladoras y solo la cabina plana (la inicial y menos fabricada) y por supuesto
considera una versión en Corea, un A-26B-51-DL (sn.44-34287,
13BS, llamado "Versatile Lady") con un llamativo y colorido ‘nose-art’.
Pero aquí surge un llamativo error:
el Invader original tenía 8 y NO 6 armas en la nariz, amén de una cabina “Clamshell”
en vez de la plana provista en el kit y no usaba torreta ventral como indica Revell. Ergo, la maqueta representa más bien a un
Invader pintado del mismo modo que actualmente pertenece a un museo regional en
USA. La 2ª versión es aún más llamativa, pues por primera vez se usan los
colores y marcas de un Invader civil, un ex B-26C que participó en Corea con
el nombre de “Dragon Lady” y que le fue instalada una nariz sólida (sin armas
desde luego) y que desde 1983 hasta los años 2000 fungió como avión contra
incendios en Alberta, Canadá con la Air
Spray Corporation. El único punto en común de las 4 encarnaciones
del molde Monogram, es que están todas descontinuadas y aún no hay anuncio de
futuras reediciones
CONCLUSION
El
Douglas Invader es una leyenda de la aviación y su recordado servicio en el Grupo
8 es fuente permanente de inspiración para modelistas de todas las edades y experiencia.
De hecho este artículo surgió tras ver el bello trabajo de un colega en el
TB-26B Nº 837 que su propio padre alguna vez pilotó, lo cual me llevó de
inmediato a recordar tanto a todos esos notables tripulantes de Invader que tuve
el privilegio de conocer y tratar durante la confección del libro dedicado a
estos aviones junto al gran investigador Danilo Villarroel durante 2008-9, (la
mejor experiencia editorial de mi vida y que aún puede ver otro capítulo mejor
a futuro), como el legado viviente de la llegada del B-26 a Chile: la poderosa y dinámica Base Cerro. Por eso la ausencia en este artículo recopilatorio de anécdotas al respecto de los ‘Mangueros’, las cuales son muchas y variadas y ya tendran su momento de ser contadas.
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El kit Revell-Monogram en 1/48 impersonado como el TB-26B Nº 849 en su última etapa de servicio en la FACh. |
Como siempre Gracias a quienes me colaboran de un modo u otro en estos artículos: JAT, Soyuz, TigerEye y otros colegas que continuamente me comunican su apoyo, aprobación y claro peticiones de que escriba de esto o lo otro... espero poder seguir como hasta ahora!
Gracias
por su visita y hasta la próxima!